Memoria de trabajo o memoria operativa: modelo de Alan Baddeley.

Iniciamos una serie de entradas en el blog sobre la memoria de trabajo influenciada por la concepción y modelos teóricos de Alan Baddeley.

Simplemente, el objetivo de esta serie será explorar los conceptos, definiciones y componentes del modelo con una visión amplia. El lector novel podrá tomar el texto como un punto de partida para ir explorando luego otras fuentes de mayor rigor.

Podemos considerar que la memoria de trabajo, memoria operativa o working memory (en inglés) es el modelo imperante en la actualidad sobre la memoria a corto plazo, aquella relacionada con el almacenamiento temporal de la información. Tanto es así que gran parte de la literatura científica que trata en la actualidad sobre la memoria a corto plazo parece que haya sido devorada por el propio concepto de memoria de trabajo.

Como aviso a navegantes, el que escribe tiende a utilizar indistintamente los términos memoria de trabajo, memoria operativa y memoria a corto plazo como si de una misma cosa se tratase.

Memoria de trabajo: el motor de la cognición.

La frase tiene gancho: la memoria de trabajo es el motor de la cognición. Ahí es nada.

El constructo de memoria de trabajo tiene una gran importancia en el ámbito de las Neurociencias. Ha sido desarrollado para explicar cómo manipulamos y almacenamos temporalmente la información en el desempeño de tareas complejas de diversa naturaleza y en el propio flujo del pensamiento.

Se considera que la memoria de trabajo es vital porque forma la base sobre la que se asientan muchas otras habilidades y procesos cognitivos. La capacidad de aprendizaje, la comprensión lingüística, la lectura, el razonamiento y las habilidades matemáticas dependen en gran medida de la memoria operativa. Por lo tanto, no es de extrañar que muchos diagnósticos psicopedagógicos utilicen este concepto – paraguas como un factor común capaz de explicar una gran variedad de dificultades de aprendizaje en la edad escolar (para los interesados, consultar el texto “Memoria de trabajo en los procesos básicos de aprendizaje“)

Es un sistema con una complejidad extraordinaria en el que convergen los inputs perceptivos con los conocimientos altamente organizados procedentes de la memoria a largo plazo. Es el escenario en que tienen lugar las operaciones cognitivas conscientes, la memoria con la cual trabajamos cognitivamente. Es decir, es el proceso que opera con la información de la vivencia presente y la transforma gracias al conocimiento previo almacenado.

La memoria de trabajo es el proceso que opera con la información de la vivencia presente y la transforma gracias al conocimiento previo almacenado.

Tengamos en cuenta que nuestros sentidos están siendo bombardeados continuamente por los estímulos del entorno. Una vez filtrados esos estímulos, la mayor parte de la información disponible que entra a nuestro sistema de procesamiento jamás llegará a constituirse en un recuerdo a largo plazo. Pero esto no implica que esa información sea desaprovechada. Más bien al contrario, lo efímero de este procesamiento puede considerarse una gran ventaja funcional y adaptativa: el sistema extrae la parte relevante de la información para realizar acciones de interés y, a continuación, se olvida de ella. Mientras escribo estas líneas utilizo diferentes botones, hago click aquí y allá sobre los iconos del software de escritura. En unos instantes, cuando esté en otra cosa habré olvidado esas acciones intermedias que son necesarias sólo ahora, para dar formato al texto.

La memoria de trabajo está íntimamente relacionada con planificar las acciones futuras y conseguir los objetivos, con el razonamiento, con la comprensión de los textos escritos, con realizar cálculos mentales, con producir y comprender el lenguaje, entre otras cosas. Permite mantener mentalmente activado un escaso volumen de información y, al mismo tiempo, realizar alguna tarea o transformación sobre la información para obtener un nuevo resultado. Por ejemplo, supongamos el caso de un niño que está aprendiendo a leer. Para que comprenda una frase difícil del estilo “El policía está siendo retenido por el delincuente” es necesario que sepa identificar cada palabra y conocer sus significados, algo obvio. Pero también necesita mantener activadas las representaciones mentales de los significados individuales para analizar gramaticalmente la oración hasta resolver que función desempeña cada elemento, es decir, hasta resolver quién hizo qué a quién.

Citamos ahora varias definiciones de este sistema de memoria.

En palabras de Ruiz-Vargas (2010) la memoria de trabajo es “un sistema cuya función es mantener, durante un corto espacio de tiempo, una porción limitada de información mientras se manipula o se utiliza para realizar operaciones cognitivas complejas (…)”

Siguiendo a Baddeley (2007), la memoria de trabajo es “un sistema de almacenamiento temporal bajo control atencional que forma la base de nuestra capacidad para el pensamiento complejo.”

Queda claro entonces que la memoria operativa es un sistema muy limitado. Muy limitado en cuanto a la cantidad de datos en simultáneo con la que puede trabajar. Y muy limitado con respecto al tiempo que puede mantener la información activada. Posiblemente trataremos de los límites de la memoria de trabajo más adelante en otro post.

El sistema se encuentra bajo control atencional, lo que alude a que las tareas de memoria de trabajo tienden a generar una sensación de esfuerzo mental.

El modelo / diagrama de Alan Baddeley.

Existen varios modelos teóricos sobre la memoria de trabajo, pero nosotros seguiremos el modelo original (Baddeley & Hitch, 1974; Baddeley, 1986) y el modelo revisado (Baddeley, 200, 2007) de la memoria operativa cuyo representante más conocido es el eminente psicólogo británico Alan Baddeley.

Destacamos este modelo entre otros disponibles porque ha recibido un gran apoyo empírico y cuenta con gran respaldo en el ámbito de las Neurociencias. Ha servido de marco conceptual a numerosas investigaciones tanto básicas como aplicadas, siendo una teoría muy prolífica para la neuropsicología, la psicología cognitiva, la psicopedagogía, la psicogerontología, la psicología de las diferencias individuales y muchas otras disciplinas afines. Recomendamos al lector que consulte las fuentes al final de la entrada para conocer las investigaciones originales que dieron lugar al desarrollo de la teoría.

Podemos decir que es un modelo integrador, relativamente sencillo y comprensible con una estructura de cuatro componentes capaz de explicar muchos aspectos de la memoria a corto plazo y de la cognición humana.

El modelo fue desarrollado para dar cuenta de cómo almacenamos y manipulamos temporalmente la información al realizar tareas complejas de razonamiento pertenecientes a la vida cotidiana.

Está constituido por cuatro sub-sistemas o componentes:

  • El ejecutivo central es el componente encargado de ejercer un control general sobre los otros sistemas esclavos focalizando, dividiendo y distribuyendo la atención de una manera flexible. Los sistemas esclavos son los que se enumeran a continuación.
  • El bucle fonológico está especializado en tratar temporalmente con material del lenguaje hablado.
  • La agenda visoespacial (o cuaderno visoespacial) está especializada en mantener y operar temporalmente con información visual, espacial y kinestésica.
  • El búfer episódico se encarga de integrar la información de los otros componentes (la agenda y el bucle) para generar una representación coherente unitaria. Participa en obtener una sensación de experiencia consciente enlazando el conocimiento depositado en la memoria a largo plazo con la experiencia en curso.

En la figura que sigue a continuación se representa la estructura del modelo. Es un modelo muy visual y merece el esfuerzo dedicar unos minutos a analizar el diagrama. Posiblemente expliquemos componente por componente el modelo en otros artículos más adelante.

Aquí sólo indicamos que el ejecutivo central es el componente más complejo del sistema que gobierna a los otros sistemas esclavos. El bucle fonológico, búfer episódico y agenda visoespacial  interaccionan de manera subordinada con el ejecutivo central. Se comunican entre sí y también se comunican con otros procesos cognitivos de orden superior, esto es: los procesos de lenguaje, la memoria episódica a largo plazo y el sistema semántico visual. Estos últimos tres procesos están relacionados con la Memoria a Largo Plazo y quedan fuera del tema que aquí tratamos.

Diagrama de la memoria operativa, memoria de trabajo. Modelo de Alan Baddeley.Referencias:

  • Henry, L. (2011). The development of working memory in children. Sage.
  • Ruíz-Vargas, J. M. (2010). Manual de psicología de la memoria. Madrid: Editorial Síntesis.
 
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