La actividad de “Ordenar frases” para la estimulación del lenguaje.

En la Colección “Estimulación Cognitiva para Adultos”, dentro de los cuadernos de “Lenguaje” incluimos una actividad que tiene por objetivo estimular varias funciones lingüísticas. Se trata de la actividad “Ordenar frases”, que en esencia requiere colocar una serie de palabras para formar una oración gramaticalmente correcta.

Describiré en esta entrada la naturaleza de la actividad y propondré otros modos de aplicarla para adaptarse al perfil del paciente y a los objetivos de la terapia.

La aplicación estándar.

Se presenta un conjunto desordenado de palabras escritas, cada una enmarcada en un cartucho. En primer lugar, es recomendable que la persona lea de manera separada y pausada cada palabra de una misma línea. Luego, una vez leídas, ha de ordenarlas una a una en el espacio de inferior, conformando por escrito una frase con sentido y gramaticalmente correcta. Vemos aquí un ejemplo resuelto:

captura de ejemplo de la actividad "Ordenar frases".

En ocasiones, existe más de una solución aceptable porque a partir del mismo conjunto de conceptos pueden generarse dos oraciones con significado equivalente (Ejemplo: “Las naranjas son dulces” y “Son dulces las naranjas”)

Ayudas al paciente y modificaciones de aplicación.

  • Si el paciente se caracteriza por el agramatismo, es decir, si le resulta complejo asignar funciones gramaticales a las palabras, entonces podemos guiarle mediante preguntas. Primero, como en la aplicación estándar, le pedimos que lea todas las palabras. Luego le preguntamos por el sujeto (“¿Quién?”), el verbo (“¿Qué hace?”) y los complementos (“¿Cómo?” o “¿El qué?”). Estas preguntas le ayudarán a enfocar y asignar funciones dentro de la oración. Así le entrenaremos en el procesamiento oracional a partir del orden canónico del castellano Sujeto – Verbo – Complemento (Ej.: “Yo como nueces”).
  • El paciente puede presentar problemas de memoria operativa, de tal modo que le resulte complejo almacenar mentalmente todas las palabras leídas y ordenarlas después, porque se desborda su capacidad de procesamiento. En estos casos, observamos que tarda en resolver cada oración y, al dar su respuesta, omite algunas palabras o tiene que repasarla varias veces antes de llegar a la solución correcta. Lo indicado entonces será recortar con tijeras cada palabra por el borde que las delimita y presentarlas sobre la mesa para que, con las manos, las mueva y coloque una detrás de otra, en fila, hasta conformar la frase. Sería como resolver un puzle, en el que cada palabra es una pieza.
  • A modo de repaso, cuando la persona haya resuelto todas las frases de una ficha, podemos leerle en voz alta una a una cada frase ordenada y pedirle que la repita tal cual, empleando las mismas palabras. La lectura del terapeuta será clara y enfática. Con esto conseguimos estimular los procesos cognitivos de repetición del lenguaje y de amplitud de memoria verbal a corto plazo. Para este repaso, es muy importante una cuestión: el tiempo de pronunciación. Hay pacientes que repiten mejor cuando nuestra lectura es veloz que cuando es pausada, porque les permite repasar mentalmente (subvocalizando) antes de que decaiga la huella de memoria. Resulta algo contra intuitivo ¿no? Podríamos pensar que, cuanto más despacio le leyésemos, más tiempo tendría para repasar. Pero cuando el problema reside en el almacenamiento, se produce un decaimiento e interferencia de la información, como si el paciente dispusiesen de una “cinta” grabadora de corta duración.

Procesos cognitivos implicados.

En la resolución de esta actividad participan numerosas funciones mentales y el terapeuta deberá analizar cuidadosamente si el fallo en la ejecución se debe a la alteración en uno o varios procesos:

  • Procesamiento gramatical.
  • Amplitud de memoria verbal inmediata.
  • Memoria operativa.
  • Comprensión de oraciones escritas (alexia / dislexia)
  • Producción de mensajes escritos (agrafía / disgrafía).

Organización de los niveles de dificultad.

La actividad se encuentra presente en los 5 cuadernos del “Taller de Lenguaje” correspondientes a 5 niveles de dificultad, siendo 1 el nivel más fácil y 5 el nivel más complejo.

La dificultad depende de la longitud de la oración, es decir, el número de palabras que la conforman.

  • Nivel 1: frases de tres y cuatro palabras.
  • Nivel 2: frases de cuatro y cinco palabras.
  • Nivel 3: frases de cinco y seis palabras.
  • Nivel 4: frases de seis y siete palabras.
  • Nivel 5: frases de siete y ocho palabras.

Para comprar los cuadernos:

http://www.rehabilitamemoria.es/publicaciones/categoria/taller-de-lenguaje/

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